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sábado, 15 de septiembre de 2012

Fronteras, Mestizajes y Etnogénesis en las Américas.


Las sociedades indígenas del Nuevo Mundo, como producto de una historia que conocemos, han sido capaces de desarrollar estrategias de resistencia y adaptación. Estas estrategias reflejan tanto continuidades en algunas prácticas, como adaptación en otras.
A través de los múltiples procesos de mestizaje, podemos ver la aparición de nuevas sociedades dentro del Nuevo Mundo.
Ideas como "Tradición inventada" o "Los pueblos sin Historia", expresan la negación a la reificación de las acciones, de las relaciones y de las categorías.
Durante los años '80 tanto en Europa, como en América Latina y Estados U nidos, se rompe con el concepto de FRONTERA, pretendiendo escapar del Etnocentrismo.

  • "Volvieron a leer historia de los contactos entre invasores y nativos a partir de las estrategias desarrolladas por los propios indígenas y en función de una reconceptualización de la noción de frontera, esta última ya no concebida como espacio marcando un límite real entre "civilización" y "barbarie", sino como un territorio imaginado, inestable y permeable de circulación, compromiso y lucha de distintas índoles entre individuos y grupos   de distintos orígenes" (Boccara, Pag. 64).
La preocupación de los grupos subalternos, surgen de la crítica que dirigían los post-colonia studies hacia el eurocentrismo de la historiografía occidental.
Post Colonia- Studies. Características:

  1. Tomar en cuenta el punto de vista indígena en la reconstrucción de los procesos históricos coloniales.
  2. Analizar los procesos combinados de resistencia, adaptación y cambio.
  3. Prestar atención a la emergencia de nuevos grupos e identidades o de New Peoples a través de los múltiples procesos de mestizaje y Etnogénesis. 
Esta mirada rompió con dicotomías discutibles como:

  • Mito/Historia
  • Cultura/Naturaleza
  • Pureza originaria/ Contaminación Cultural
  • Sociedades Frías/Sociedades Cálidas
Proceso de Etnogénesis---------------Indígena----------------Proceso de Mestizaje
Temas:
Vínculos entre Historia de los Amerindios y Historia Amerindia.
Problema: 
  •  Instrumentalización u objetivación de la cultura en Sociedades sin escritura y/o con concepciones cíclicas del tiempo.
  • como estas sociedades concibieron su inscripción en la nueva historia colonial e internalizaron o interpretaron la presencia de los colonizadores.
Como abordar cambios y continuidades:
¿Aculturación o Resistencia?
Asimilación como horizonte de la aculturación por un lado, y a la permanencia de una tradición inmemorial como horizonte de la resistencia por el otro.
Aculturación----Evangelización                                                                       ------ Zonas Fronterizas
                   ----Normalización jurídico- política             ----- Resistencia 
                   ----Explotación económica                                                         -------Confrontación Bélica

Mestizaje--- Etnificación y Etnogénesis

Corrientes Post- Coloniales:
 Nosotros ----  desigual -----      Otro

Al no considerar los efectos de los discursos pasado y de nuestros propios discursos y al no considerar los efectos de los discursos pasados y de nuestro propios discursos y al no interrogarnos suficientemente sobre ciertas categorías que aparecen en los textos que utilizamos como fuente de "datos", prolongamos sin saberlo el Etnocentrismo y el doble arbitrario que se ubican en la base de toda empresa colonial de explotación, dominación y sujeción. 

Problemas:
  1. Denominaciones y categorías 
  2. mestizaje y procesos de Etnogénesis y etnificación.
Espacio: Fronteras y límites de los imperios y de las naciones Americanas en formación.
Tiempo: Periodo Colonial y Republicano Temprano.
  
---De la Etnia como esencia a la producción Histórica de los sistemas socioculturales. Visión y división del mundo social.
Amselle(1987)---- Etnia como sustancia , del mestizaje como fusión de Razas o de etnias anteriormente puras y de la identidad como creadora de diferencia.

NO--- Categoría biológica------Raza-------Clasificación social y cultural.

Tomando el concepto "Aparece claro lo absurdo de sostener la problemática de la etnicidad como sustancia, ya sea porque el paisaje sociocultural anterior a la conquista parece caracterizarse por la fluidez como porque parte de las etnias que conocemos a partir del siglo XVI son creaciones coloniales" (Taylor 1994: 116-117) 

  
Del Texto de Guilllaume Boccara
boccara@ehess.fr

sábado, 4 de agosto de 2012

Nacimiento e infancia de Elal

Relatos de los Tehuelches:
Nacimiento e infancia de Elal

El papá de Elal mató a la mamá para comérsela cuando Elal estaba por nacer. Una vez muerta la mujer, sacó el chico y lo tiró lejos para que se oreara un poco. Mientras estaba carneando a la mujer como capón, vino la Térrguerr (la laucha y la abuela de Elal)  y se llevó al nieto para su Toldo, Allá lo secó y lo vistió, y se hizo mozo con ella, llorando la abuela por la hija que mató el yerno, llorando, llorando y siempre cuidando al chico.
Elal se hizo grande....grande, y le decía a la abuela: "¿por qué sos mi abuelita?""Soy su abuelita porque la hija mía es su mamá"."¿Cómo quede solo?" Cuando seas más grandecito, entonces te voy a contar lo que pasó con tu mamita". Cuando se hizo más grande le dijo:"tu papá mató a tu mamá". "ah, ah, " decía Elal, escuchando nomás, y se fue.
Hizo unas flechas y un arco. "¿Cómo sabe hacer eso?", le pregunto la abuela. "Hice esto para matar pajaritos", decía el chico con su picardía, pero era para matar al papá. "¿Qué vas a hacer con tu papá?""te va a matar tu papá",le dijo la abuela. " No señora, no me  mata, no le voy a pelear tampoco, él solo se va a matar". Bueno, vaya nomás, tenga cuidado con su papá; si lo quiere matar tiene que cortarle la bota y cortarle el talón derecho, porque la muerte de él está en el talón. Entonces se fue "yo voy a matar un guanaco", dijo. Lo mató y le sacó el cuero de las patas para hacerse un par de botas.
Elal fue al rancho de su padre y al llegar le mostró el cuero para las botas: "yo quiero que me haga estas botas, papito" (en realidad lo de las botas era un pretexto para acercarse). El padre tenia las botas puestas, y como la abuela le había dicho que la muerte de él estaba en el talón, Elal quiso sacárselas para matarlo. El viejo se enojó y quiso agarrarlo, entonces él le pegó una patada y salió disparando sin mirar atrás al padre porque la abuela le había dicho que si miraba para atrás, moriría.
Elal puso cerros con monte espeso de algarrobo; él pasó el monte y ahí se rompió todo el padre, con los pinches se rompió todo el cuerpo y se sacó todas las tripas. Se quedó con la panza nomás, y se fue corriendo con la panza son tripas. Y siguió nomás, y la panza cayó cerca del mar. El cuerpo de él no se ve, no se sabe dónde quedó, pero la panza sí: es una roca ahora. Y Elal se volvió a lo de la abuela para contarle lo que pasó. "Está bien-dijo la Térrguerr-¡mató a mi hija y te quería comer!". Después que le ganó al papá, Elal se quedó ahí con la abuela en su ranchito.


Los Tehuelches, Patagones o aonikenk (del mapundungun: chewel che "gente bravía", o tal vez de una de las etnias tehuelches llamadas teushen más la palabra mapuche che, "gente, pueblo) es el nombre genérico dado a un conjunto de etnias amerindias de la Patagonia Argentina y la Región Pampeana en América del Sur, que compartían varios rasgos culturales, aunque estaban divididos en varios grupos que hablaban lenguas diferentes, algunos de los cuales estaban emparentadas entre sí. Este conjunto de etnias suele denominarse Complejo tehuelche.
En la actualidad el término tehuelche referencia a los supervivencia de la rama continental austral del grupo, autodenominados aonek' enk, ubicados en las provincias de Santa Cruz y del Chubut en la Argentina. Según algunos registro fueron extintos, vistos por última vez alrededor de 1927. Mas allá de estos autores, en Chubut existen comunidades mestizas de mapuches y tehuelches, y que se autodenominan mapuche-tehuelche.

jueves, 26 de abril de 2012


Vientos, nubes y aguas
Leyendas de Tierra del  Fuego- de Arnoldo Canclini

La gran reunión del principio
En aquellos tiempos cuando todo ya existía, pero aún todo debía existir, se reunieron los vientos. Hablamos de los vientos porque todos los días se ensañan contra nuestro cuerpo y nuestras chozas, pero en realidad allí se reunieron los Haiyen, las cunas de los vientos, aquellas regiones lejanas y abstractas de donde salieron no solo los vientos, sino que todo lo hoy se ve, pero que está en el mundo. Los cuatro que participaban de aquella asamblea se llamaban Wintek, Kenenik, Kamuk y Kreikut, o sea Este, Oeste, Norte y Sur. Nada ha sido más importante que aquel encuentro antes que existiera el tiempo, porque entre ellos decidieron todo lo que habría de ser después.
Nadie presidía. Nadie tenía más autoridad que otro ni daba instrucciones, Todo fue produciéndose como era natural que se produjera. Las voces no eran sonoras, pero tenían una claridad total, aunque luego dieran lugar a disensos, luchas y dispersiones. Las cosas fueron más o menos así:
-Wintek, tú serás el Este. Si miramos hacia allá lo que se ve es el mar, las grandes olas, que siempre rugen y que, con una marea aplastante, se meten sobre la tierra, como si hubiera una gran olla hirviendo. Su viento será el más temible y traerá tormentas, que asustarán a los hombres, cuando haya hombres y, si ellos se enojan demasiado, sonará el trueno. Ellos te mirarán con temor, tratando de descubrir la cordillera alta e invisible, de montes traicioneros y resbaladizos a los que nadie ha llegado. Bien, es cierto que hay una excepción: en medio de la bruma se distingue una roca en medio de las olas, la única tierra de tu haiyen, que después se llamará Jaius e Isla de los Estados. Pero nadie vivirá nunca en ella.
El este no dijo nada, porque en realidad entonces y allí, nadie decía nada, pero comprendió que aún faltaba lo más importante. 
-También serás morada de Timaukel, como llamaremos a los cielos. Así como nadie sabe no dónde empiezan ni dónde acaban, tampoco nadie sabe cuál es su origen y su fin, su inicio y su conclusión. No hay nada como él, porque es espíritu, sólo espíritu. Por eso, no tiene ni mujer, ni hijos, ni amigos. Claro está, tampoco tiene necesidades, porque sólo los seres materiales las tienen. Vive solo, pues nadie lo hizo ni él hizo a nadie. Los hombres no lo conocen ni él conoce a los hombres porque no puede preocuparse por ellos. Sólo sabemos que está allá. 
Fue entonces el turno del Oeste, el que se llamaba Kenenik. Se sentía muy ufano de sí mismo, porque era quizás el más hermoso de todos. Como era la morada de Shemu, el viento, desde su lejana cordillera soplaba más persistente  que todos los demás. Los restantes eran sólo remedos, porque Viento vivía realmente en el Oeste. Pero aún más importante era que también residía allí Krren, el Sol. Todos los días iba a reposar a su morada, a veces por demasiadas horas. Krren era beneficioso, pero a la vez era terrible y el Oeste lo albergaba orgulloso de su poder. 
-Kreikut, te llamaras "Sur" y allí vivirá Krah, la Luna.
Tal vez el sur no quedó feliz.¿La Luna?¿Alguien tan horrendo y cruel? Pero se calmó, cuando supo que Luna no estaría sola. Tendría en su seno a dos hermanos. Uno era Nieve, que tanto luchaba contra los hombres cuando debían viajar o cazar. Y el otro era Lechuza, hermano de Nieve, que siempre saludaba a  Luna, salvo cuando iba a esconderse tras sus montañas. Pero aún más feliz se sintió cuando fue a residir allí Arcoiris, que era hermano de Lluvia y de Nieve. En realidad, él solía irse a los otros cielos y provocaban tormentas: la de viento era del Oeste, la de nieve era de Sur, la de lluvia del Norte y la del Este era un torbellino que los unía a todos.




-Tu cordillera también será resbaladiza- se dijo a Kemuk, el norte-. Los hombres no llegarán hasta allá, porque tendrán temor: son muchos los que se han terminado con el cuello roto tratando de traspasarlas. Servirás de hogar a dos grandes hermanos. Uno será Knox, el Mar, que desde allí bajará al Este. El otro será Chalu, la Lluvia. Y también vivirá allí Telil, el Flamenco, para dar un poco de alegría con su color rojizo, que lo distingue en medio de las llanuras de tierra y agua, opacas y monótonas.
Así quedó distribuido el mundo: la tierra abajo y los cielos arriba. Cuando los hombres morían, sus almas volaban hacia allá para reunirse con las fuerzas del universo, aunque nadie sabía mucho de eso ni era tema de conversación. Desde allá también venían las fuerzas espirituales que daban poder a los hechiceros, su waiuwin. Cuando entraban en trance, luchaban con su propio espíritu para que trepara por aquellas montañas místicas. 
Pero ni los hombres, ni los astros, ni los vientos, ni los animales podían vivir solos. Casarse era la norma. Sin embargo, para mantener el equilibrio debían hacerlo con los de otro haiyen, del mismo modo que los hombres siempre buscaban mujer en un haruwen distinto al suyo. Por eso, aquéllos también iban a buscar su consorte en otro viento. Por ejemplo, el Sol -que era del Oeste- se casó con Luna, que era del Sur. Nieve era el marido de Lluvia, uniéndose el Sur con el Norte. Y así todo lo demás.
También las estaciones venían desde distintas direcciones: el otoño del Oeste, el invierno del Sur, la primavera y el verano del Norte. ¿Y el Este? Ah, el Este las reunía a todas, como si él fuera el tiempo mismo. (Algo similar pasaba con los colores que los indios usaban para pintarse: el rojo del atardecer era del Oeste, el Blanco de la Nieve era del Sur y el negro era el mar del norte). El Este era demasiado misterioso para que se lo pudiera pintar.
Pero todo ello no trajo la paz. Desde el principio comenzaron las disensiones, que explican por qué el universo es tan tumultuoso.
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lunes, 23 de abril de 2012



¿Porqué se eligió al 19 de Abril como día del Indio Americano?

Ese día se realizó en México el primer congreso Indigenista Interamericano del cual participaron representantes de las poblaciones autóctonas de toda América.
Allí se elaboró un documento que creó el Instituto Indigenista Interamericano, con sede en la ciudad de México y dependiente de la OEA. Nuestro país adhirió al documento de Patzcuaro mediante el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 7550 en 1945, e instituyó el 19 de abril como día del indio americano.

¿Cual es la realidad de los Aborígenes en Chubut?
En nuestra provincia existen dos pueblos originarios, Mapuches y Aoniken`k Tehuelches. Se podría especificar que los porcentajes de población ascienden a 60 % de Mapuches y 40 % de Tehuelches. Actualmente esa población está homogeneizada en una, siendo el pueblo mapuche el que por distintos factores conserva en las comunidades bien arraigadas, sus costumbres más ancestrales.
A través de un cálculo arrojado por los dirigentes de las comunidades, en la provincia existen casi 70.000 mapuches-tehuelches, casi el 16 % del total de habitantes. Un porcentaje menor se encuentra diseminado en la zona rural y la gran mayoría en los centros más urbanizados de la provincia.
Los dones étnicos de la nación.


Identidades huarpe y modos de producción de soberanía en Argentina.

Diego Escolar.



En su libro Los dones étnicos de la Nación, Diego Escolar, propone el análisis de las identidades desde una perspectiva mas amplia, para analizar en la larga y corta duración la cultura huarpe.

Proponiendo investigar la re- articulación política y vivencial de pertenencias desde la etnografía y situando este punto como foco de problematización. Es una revisión historiográfica desde la mirada antropológica, en la cual se pueden apreciar la recuperación de memorias y olvidos desde el discurso hegemónico. Y manifestar presencias y producciones subalternas que han sido desprestigiadas y estigmatizadas por procesos de construcción de hegemonía cultural. De este modo observa los procesos de etnogenesis del indígena, el descendiente y el huarpe, rescatando de los determinados momentos las heterogeneidades para la comprensión de dicho proceso.

Lo interesante de su trabajo es realizar un análisis desde la corta y la larga duración para poder observar las continuidades y discontinuidades identitaria dentro del análisis de “las emergencias étnicas”.

El objeto de Diego Escolar en este libro es explicar, como y por qué surgieron en Cuyo las identificaciones Huarpe. Su tesis expresa que el emergente huarpe deriva tanto de factores coyunturales (globales y locales) como de un doble proceso de larga duración.

En los primeros cuatro capítulos de su libro, analiza practicas cotidianas, representaciones y discursos.

En este libro se describe el ethos aborigen, el cual se encuentra representado por el baqueano, por las actividades del campo. El mostrar conocimientos en algo que los diferencie representa su ideología que es sobresalir en las cosas del campo. Donde el autor encuentra la continuidad es el hecho de que los baqueanos mantengan circuitos a los cuales denominan “casas” refleja una continuidad como refugio o vivienda por parte de arrieros, cazadores o pastores seminómadas. Esto refleja parte de su identidad y también puede observarse en los petroglifos los cuales son tomados como marcas o firmas. Los indios son asimilados a arrieros y baqueanos por su actividad de subsistencia y a la vez de invisibilización por deslocalización.

También se fue construyendo a causa de las momias encontradas en la zona y del estudio arqueológico una historia hegemónica sobre el pasado aborigen, en el cual su pasado, su cultura y sus prácticas quedaban enterrados junto a ellas. Esta perspectiva evoca una discontinuidad cultural con los aborígenes del pasado.

Sin embargo en esta investigación se demuestra que los sentidos producidos son en general los de continuidad y no de ruptura con el pasado aborigen.

También se analiza la apariencia visible, y una contradicción dentro de los mismos grupos en donde se ve cierto prejuicio por los huarpe urbanos, por el hecho de no estar en el territorio que a ellos les da orgullo, el campo. Por lo tanto los huarpe urbanos quienes son los que han dado inicio a las protestas sociales desde las ciudades son considerados por ellos mismos, “menos huarpe”.

Obviamente también se ve reflejada la discriminación por el aspecto huarpe, tener “cara de indio” y gran intención de esconder su propia ascendencia aborigen, sobre todo se puede ver en la clase media y la burguesía Sanjuanina. Otros ven en la identidad indígena un riesgo, e intentan borrar esas marcas indígenas. Como también a la inversa, quienes se adscriben al grupo huarpe aun no teniendo los rasgos fenotípicos. Lo que se demuestra es que los rasgos fenotípicos son sumamente ambiguos, y puede incluir al mestizo, al indio, al criollo. Considerando el contexto discursivo e histórico del blanqueamiento, puede sugerirse que son precisamente las matrices argumentativas de la asimilación no hibrida de indios en blancos, lo que favorece al emergente huarpe.

Deja para los últimos tres capítulos el proceso histórico de etnogenesis, dividido en tres periodos:

1830-1860: Asociado a Montoneras. En el se muestran las interpelaciones huarpe en Sarmiento. Sarmiento actuando no como intelectual sino como constructor de soberanía y de ese modo justificando la exclusión política de los subalternos. Se evidencia contradicción en sus escritos ya que no solo los subalternos han construido memorias a partir de las imágenes huarpe, sino que las elites locales también encontraron en ellas un argumento legítimo de soberanía y construcción de la épica civilizatoria provincial. Sin embargo las adscripciones huarpe pasa a ser el elemento central del discurso que legitima la represión a montoneras.

1920-1940: Populismos cuyanos, incorporación política y ciudadana de los sectores subalternos. Creación de un proletariado rural formada básicamente de población subalterna. Los movimientos populistas cuyanos y la posterior reacción, estimulo el campo intelectual local para re-pensar y re presentar la sociedad y cultura provinciales.

Lo indígena será asociado a prácticas rurales y posiciones sociales baja, inadaptación a la modernidad, al control estatal, el desarrollo, el trabajo asalariado y la dependencia del consumo masivo.

1990: desincorporacion de la fuerza de trabajo, crisis, Estado de Bienestar. Hegemonía neoliberal. Si el estado no cumple su pacto de incorporación, ciertos sectores recuperando las fantasmagorías indígenas de la construcción de soberanía y ciudadanía previas al pacto hegemónico de reciprocidad estatal, pudieron volver a identificarse como huarpe o indios. Se quiebra la expectativa de contención económica, mediación política y protección social.



La Historiografía y etnografía tradicional del siglo XVI y XVII presenta la extinción, aculturación y miscegenación biológica. Las conquistas al interior de amplias regiones y varias militarizaciones reprimieron intentando transformar a estas zonas “libre de indios”. Hacia 1950, siglo XX, las clases subalternas comienzan a ser incorporadas a la vida política como sujetos de derecho. En este último periodo es donde el autor propone la etnogenesis huarpe, gestándose un intercambio étnico en la disputa por la soberanía y la formación de comunidades imaginadas nacionales y provinciales.

En primer termino para analizar las identidades indígenas “emergentes”, grupos que tienen un proceso de formación de conciencia, el autor tiene en cuenta el contexto histórico oficial en el cual se pronuncia la inexistencia de indios y dentro del cual se va preservando la identidad huarpe. Esta agencia histórica comienza a entrar en tensión con los factores políticos y sociales, como van a ser los sentimientos de pertenencia, otros ecos de historias mas informales y la formación de nuevos grupos étnicos, que a su vez entraran en contradicción y producirán un nueva historiografía, etnografía y literatura, serán las voces subalternas. Buen ejemplo de esto será cuando habla de despoblamiento indígena en el siglo XVIII, en realidad en su mirada valora la estrategia indígena para evitar el tributo y la mita, el lo llama genocidio estadístico, ya que los indígenas solo desaparecen de las estadísticas censales pero no del territorio.

Su cultura, sus valores y representaciones, sus modos de actuar van a permanecer con ellos, y son los que definen la identidad por más que se entrelacen con otros grupos étnicos. Aquí lo que surge es el problema de la aculturación, la imposibilidad de establecer una línea de base como desaparición de cultura.

En segundo termino para el área de estudio de su investigación que engloba a San Juan y Mendoza va a contar con conceptos analíticos de diversos y conocidos autores en sus análisis.

De Fredrik Barth, toma los “límites étnicos”, para decir que los huarpe se auto adscribieron o fueron adscriptos, es decir tenían practicas que los distinguían étnicamente pese al cambio sociocultural.

De Sturtevant toma la “etnogenesis” para hablar del establecimiento de la distintividad grupal, ósea la creación de identidades persistentes en contextos de radicales cambios y discontinuidades. La etnogenesis puede ser material o simbólica o de base demográfica por fisión o fusión (Albers) o por expansión o condensación (Whitten).

Ejemplo de esto es cuando distintos colectivos pueden incorporarse a otra categoría como los reche mapuche entre los siglos XVI y XVII. Adscriptos a una categoría pueden subdividirse en varias.

De Foucault, las tecnologías del yo. El Estado constituye su soberanía y sus sujetos en sentido político y fenomenológico. Las tecnologías del yo son disciplinas de subjetivación, creación de identidad, autoconciencia y consentimiento de los individuos.

En tercer termino, la base de la lectura del emergente indígena parece descansar en cuatro perspectivas generales, que reaccionaron contra las viejas nociones del grupo étnico como unidades totales y aisladas.

1)-Lógica interaccionista: Indica que la definición, adscripción y conciencia de la diferencia ente otro y un nosotros se produce para y por el intercambio social y no a raíz del aislamiento (Barth, 1976)

La conciencia se da cuando se produce una fricción interétnica en situaciones de fronteras de diversos grupos.

2)-Producción de diversidad étnica como resultado de la colonización y la incorporación de poblaciones en sistemas económicos y políticos globales que incluyen formas de clasificación de poblaciones de acuerdo a matrices económicos y políticos.

3)-Articulación étnica entre grupos de interés que pugnan por recursos, derechos y otras prestaciones por parte del estado regulador o proveedor.

Por ultimo, el objetivo del autor es que se comprenda que la etnogenesis huarpe tiene una larga historia de luchas, diálogos y escenificaciones que aunque se nutre de coyunturas, las excede largamente.

En este punto se hace mención a la teoría de la incorporación, donde el actor principal es el estado quien ejerce el control estatal. Este control puede ser negativo, por coerción o coacción, o positivo basado en la extensión de servicios y derechos.

Se pretende un reconocimiento, una categorización por parte del estado.

4)-Procesos de Nation-Building o los “Preceptos del Nacionalismo”, particularismos étnicos.

Lo que se explica es como se mantiene la auto adscripción huarpe, esto que se manifiesta en Cuyo desde el siglo XIX, puede ser rastreado en la producción discursiva de las elites regionales y también en grupos subalternos. Mediante el análisis se aborda la emergencia huarpe en los últimos años del siglo XX en relación con los procesos de etnogenesis huarpe desde la formación del estado moderno hay indicios de grupos de campesinos, proletarios y medieros rurales de identificaciones y memorias huarpe. Esto en relación con la soberanía y subjetividad en Cuyo durante la formación y construcción del Estado moderno, paralelamente con momentos de emergencia de identificaciones y demandas huarpe dentro de largos periodos de invisibilidad. Lo que demuestra una oposición al discurso hegemónico, incorporados en la literatura, historiografía, etnografía, arqueología, etnología, folkloristas y viajeros.

Este grupo étnico ha mantenido una fuerte vigencia, que represente su sentimiento de pertenencia y devenir colectivo. El análisis de las prácticas culturales, las estructuras de parentesco, los rasgos fenotípicos y fenomíticos, territorialidades conforman el conjunto de una identidad aborigen. La emergencia huarpe esta habilitada por memorias colectivas de corta, media y larga duración. También estas memorias son apropiadas por grupos dominantes aun sin saberlo, para poder mantener fronteras sociológicas y legitimar lugares de poder.

Para el análisis de la etnogenesis el autor ve la dificultad que presenta tanto el esquema interaccionista y el modelo culturalista, no se verifican totalmente en el caso huarpe, sin embargo no dejan reobservarse características propias de ambos modelos.

Como expresa Barth, Los rasgos diacríticos cambian pero los límites persisten, en la medida en que propios y extraños siguen auto adscribiéndose y adscribiendo identidades y reinvistiendo simbólicamente rasgos diacríticos como emblemas de diferentes. Esto se ve en la contradicción con la desaparición aborigen, desafiado desde la activa producción/reproducción de nociones de raza, genero, cultura y territorio huarpe.

También el modelo culturalista mucho mas restrictivo. Presenta en la etnogenesis huarpe una paradoja barthiana, relativa continuidad de las marcas de aboriginalidad, en contraste, discontinuidad, inexistencia de límites étnicos.

Es decir, no podría hablarse de continuidad étnica si se analizan periodos de corta duración. Pero en caso de analizar desde la larga duración, se refleja claramente la continuidad de los sentidos étnicos. Se puede constatar que la ausencia de identificaciones étnicas, su invisibilización o la marcación étnica de colectivos sociales pueden constituir tanto estrategias de sometimiento como de resistencia. Esta ausencia de límites étnicos ha sido acompañada por duraderos consensos.

Se refleja entonces que la etnogénesis huarpe de los siglos XIX y XX, sufrió en términos simbólicos intercambios de dones étnicos en su lucha por la soberanía y la formación de comunidades imaginadas nacionales y provinciales.



domingo, 2 de octubre de 2011

Relato de los Tehuelches

Relatos de los Tehuelches. Tomados y adaptados de: Bormida, Marcelo y Siffredi, Alejandra. 1969-70. Runa XII (partes 1-2).                                                
                                               Episodio de la hija del Sol.

El Sol tenía mucho poder: a los paisanos que llegaban allá arriba al otro mundo se los comía o los tiraba por ahí; si no los hacía matar por los bichos de su familia. Elal quiso ir allá de capricho para ganarle: "Tanta gente de los paisanos que se perdió, ahora me voy yo, a mi no me va a hacer nada. Me voy a casar con la hija, y después la dejo". De acá se fue montado en un guanaco hasta el mar y después siguió el viaje en Kúkn, el cisne, que lo llevó para arriba. Iban volando cerca del mar, en rueda, dando vueltas para arriba porque derecho no podían llegar; "me cansé", decía Kúkn, y entonces Elal disparaba su flecha, y ahí se armaba una isla de esas que están en el mar cerca de Santa Cruz. Así llegaron al Toldo del Sol.
Elal quería casarse con la hija, pero el sol no se la quería dar. El sol le dio varios trabajos: primero lo hizo sentar en un pozo hondo para que se cayera adentro, pero Elal, con su poder, secó el pozo con tierra que había llevado de acá. Después vino acercándose un lagarto grande donde estaba Elal, pero él ya tenía su flecha lista, y cuando estaba cerca le pegó un flechazo y lo mató. Entonces, la luna, la esposa de Kéenguenken (sol), le pidió un huevo para usar la cascara para tomar agua. Elal le dijo "¿Donde voy a encontrar eso?", "Allá hay un avestruz echado" dijo la Luna. Bueno, Sol y Luna dejaron dos huevos, uno a cada lado de dónde tenía que pasar Elal, y el avestruz estaba echado atrás. Cuando venía Elal acercándose al Avestruz, los huevos reventaron para pegarle, pero él se puso una gorra de piedra, y entonces los huevos reventaron contra las piedras y ahí quedaron. Y Elal se los llevó a la Luna. 
Después le pidieron cogote al guanaco. "¿Dónde voy a conseguir guanaco acá?". "Hay un guanaco macho allí arriba, en el cerro", le contesto la Luna. Bueno, se fue para allá y el guanaco empezó a bajar enojado y gritaba. Entonces, Elal se convirtió en un chulengo y se fue al lado de una laguna. El guanaco macho estaba por atacarlo cuando Elal dijo "Ikónon, ikónon..(abuela, abuela), y entonces vino la abuela y se convirtió en menuco (pantano) y ahí cayo el guanaco. Elal se volvió hombre de nuevo y le pegó con las boleadoras en la cabeza, le sacó el cogote y se lo llevó a la Luna.
Entonces el Sol y la Luna ya no pidieron más cosas y al final su hija se casó con Elal. Pero Elal la quería dejar y decidió irse sin ella. La Luna le dijo a su hija que lo siguiera de a pie, y así lo hizo. Pero él fue hacia el mar, y la mujer se metió pero se hundió y se perdió en el mar y ahí quedó para siempre. Ahora la llaman Sirena. Cuando sale la Luna nueva, sube el mar y se enoja, hace espuma; la Sirena lo hace mover porque ve a su mamá arriba, y cuando la luna va bajando, también va bajando el mar.




Cueva de las manos- Cañadón del Río Pinturas- Santa Cruz
Patrimonio Cultural de la Humanidad
Las cuevas conservan pinturas de los indios tehuelches y de sus antecesores, de hasta 9 mil años de antigüedad




jueves, 15 de septiembre de 2011

Proyecto Futuro con memoria. Jóvenes y DDHH. Colegio 787

Reconociéndonos Originarios.
Equipo de trabajo:
Alumnos: 45 chicos de 1er. Año de Educación Secundaria-Turno Mañana. Colegio N°787
Docentes: Arzán Carina, Barra Noemí.
Colaboracion: Guiñazú Gabriela, Barrera Stella